Que te escribía un blog entero



lunes, 10 de enero de 2011

La bella y la bestia


Culpo a Disney de mis altas expectativas en cuanto a los hombres.

Es un grupo de fb que se llama así. Aunque esto de altas, ahora mismo permitidme dudarlo.


Ayer volví a ver La Bella y La Bestia, que por cierto, me encantaba cuando era pequeña, hasta el punto que no sé cuántas veces me llevaron al cine a verla y la exigía antes de que saliera en vhs (gran recuerdo de la infancia ese también).


El caso es que viéndola me he dado cuenta de que lo que es realmente flipante es que el feminismo haya continuado su andadura, que se hayan podido redactar normas en cuanto a la igualdad entre hombres y mujeres.

Yo creo que ha sido porque había padres que entendían el peligro que entrañaba este film y por eso no se lo dejaron ver a muchos.

En primer lugar, el padre de Bella la cambia por sí mismo como prisionera. Hala, la primera en la frente, de moneda de cambio.

Luego, Bestia tiene que deshacer el hechizo que le ha convertido en un mostrenco. ¿Cómo? Aprendiendo a amar. ¿Pero a quién? ¿A su prójimo? ¿A tener respeto por los demás? No, nenes, no, a una jamelga maciza. Claro. Y no a una en concreto, no, que a él le da igual, oye, basta que respire... Pero si está buenorra, mejor que mejor.

En tercer lugar, y desviándome un poco del tema, el tio es Bestia, es un lobo deforme, es feo de cojones, vamos. Ahora, tiene una choza que flipas, con veintemil salones, chorrocientos sirvientes, dinero a expuertas...

Eso sí, a la chica la vamos a dejar leer para que se entretenga... Que si fuera más pobre que las piedras, a saber cómo la cosa cambiaba.

Él se enamora. Bueno-vale-deacuerdo.

Entonces le enseña con el espejo mágico al padre de Bella, que está inconsciente en el bosque. Y la deja marchar. Oh, qué bueno es la bestia que te deja LIBERTAD para que tú, mujer, sin alma ni voluntad propia, vayas a recoger a tu padre (al que te dejó ahí tirada). Pero tú sola, eh, que ahí sí que somos todos muy paritarios. Te pelas de frío tú, mona.

Momento estelar: el chulo que la pretendía del pueblo, Gaston, entabla una lucha encarnizada con la bestia, a la voz de "Ella es mía". Rayos, relámpagos, truenos, lluvia, objetos punzantes... La leche, vamos. Pero a ninguno de los dos bestias se les pasa por la cabeza preguntarle a la chavala qué prefiere hacer con su vida. Que vamos, yo soy ella y a uno le denuncio por chantaje y extorsión, al otro por secuestro y amenazas y con la indemnización me compro un piso lo más lejos de los dos y a correr millas.

Por último, claro, la bestia cómo se puede quedar feo, no. Todas lo aprendimos de pequeñas. Tu coges a un Orco de Mordor, le das un muerdo, y ¡¡¡en Brad Pitt que se te convierte!!!

El tío se vuelve guapo y "forrao".

Me recuerda a cuando mi primo el pequeño me dijo que Shrek acababa mal.
Yo, sorprendida, le dije: ah, ¿sí?
Y me contestó: "sí, porque ella al final es fea".

Olé.


Y es que lo raro es que no nos hayamos trastornado más con pelis como esta.

¿Qué es lo que se aprende? Nena, no te confundas, los tios tienen que medir cuernos modelo ciervo y el que gane, con ese te toca quedarte, independientemente de lo que tú puedas querer.

Y piensa siempre que un tío que te quiere te va a conceder alguno de tus derechos, pero no todos a la vez, tonta, para qué los quieres.

Un tio que te quiere de verdad, te secuestra. Y allá cuando te dé el síndrome de estocolmo, ya ... Vamos viendo. Ahora, intenta que, por lo menos, tenga una casa grande, para verle menos.

8 comentarios:

  1. Joe, que pedazo de análisis, fijate que yo me habia fijado más en que los objetos de la cada hablaban y se movian :P

    ResponderEliminar
  2. No soy anónimo, soy AR, pero mi ordenador me obliga a permaneces en el anonimato :)

    ResponderEliminar
  3. En este tipo de pelis, te enseñan que la belleza está en el interior.... si eres tío, que la señorita siempre es un bellezón.

    Por cierto, el dinero lo tiene a eSpuertas :S

    Besos morena, ánimo con las opos

    ResponderEliminar
  4. No, este está forrao de verdad, tanto que el dinero se le sale por las puertas, del latin ex-(echar fuera) puertas. Ricos mediocres no nos valen para los cuentos, jajaajaj!
    Morena

    ResponderEliminar
  5. RAE dixit. Por cierto, te presentas a más de una oposición?

    ResponderEliminar
  6. Claro pobre Bella, pero no has caído en que no le da un beso a la Bestia hasta que no se hace principe, que cómo mucho le acaricía un poco y asi como con repelús!

    Esta lo tenía claro desde que vió que vivía en un castillo!

    ResponderEliminar