www.filmaffinity.comVivo con un pánico atroz a que no os guste este nuevo post. Me han llovido criticas y entusiamos a partes iguales del último.
Pues bien, hoy voy a hablaros de los catarros. Esa lacra del sistema inmunológico, esa absurda enfermedad que ni come ni deja comer, como el Perro del Hortelano.
Porque, vosotros os preguntaréis, ¿qué tiene de malo un catarro?
Hay quien dice que es bueno coger uno o dos al año para mantener a los guardianes de nuestro cuerpo en forma. DOS COJONES TREINTA Y TRES.
Un catarro es un quiero y no puedo, pero jodiendo, además.
Con una gripe como Dios manda, te metes en la cama, te hinchas a dormir y a tomar calditos calientes. Estás con gripe, no puedes hacer nada. Y nada es nada.
Con una gastrointeritis, ... bueno, tampoco hay que ser muy explícitos, pero te deja más tumbado que un muerto, una paliza en vivo y en directo.
Si tienes una migraña, te importa una mierda dar explicaciones, es más, te importa una mierda todo, sólo piensas en una enorme barra de hierro que te deje inconsciente.
Si sufres de dolores musculares agudos, relajante muscular y a ver los mundos de Yupi.
Pero no, no nos engañemos. Un catarro es el malote de la pandilla, es el camorrista. Porque te hace sentir de mierda, te trata fatal, sólo quieres dormir, te sientes sudorosa, te duele la espalda. Estás hecha una piltrafa, vamos.
Pero, oye, sólo es un catarro.
Por lo tanto, tienes que seguir con tu vida normal, sólo que con un atractivo estilismo consistente en klinnex que no tienes muy claro si has usado en parte o no saliendo por todos los bolsillos de tus pantalones, chaquetas, ... y de tus mangas (momento madre total, ese).
La nariz y el bigotillo en carne viva de tanto sonarte. Y no es una exageración, no, que oye, el pañuelo ya puede ser de seda china, que si te suenas 3 veces porque tienes mocos, aquello se te pone como si hubieras estado en la Patagonia sin protector solar.
Ojeras, evidentemente, porque, cuando estás acatarrado, no ves la hora de meterte en la cama. Que no sé bien para qué, porque es colocarse en posición horizontal y tienes que intentar sobrevivir respirando como los peces. Total, no pegas ojo. Así que te pasas el día con tus klinnex, tu coleta (no vamos a decir lo que puede pasar como estornudes con el pelo suelto), tus ojeras y media cara tuya como si te hubieran exfoliado con papel de lija. Porque claro, como necesitas dormir, duermes con la boca abierta, secándosete los labios más que cuando tomabas racután para los granos.
Y es que, el catarro es una lacra laboral también. Estoy convencida de que grandes cagadas financieras, políticas y sociales se han debido a que el que lo tenía que hacer, tenía un catarro.
Como habréis adivinado, sí, estoy acatarrada, pero claro, sólo es eso, así que tengo que seguir con mi vida normal, como entendiera algo de lo que estoy haciendo. Menos mal que no manejo maquinaria pesada.
Diox, post absolutamente PRES-CIN-DI-BLE
ResponderEliminarPor otra parte, yo hace bastante tiempo que no me pongo mala....jijiji
Alguien que se hace llamar "calcetines" públicamente no debería juzgar lo que es o no es prescindible :p
ResponderEliminarMORENA