Estoy más emocionada que si me hubiera comido cuatro tripis.
Obviamente se debe en su mayoría al hecho de que en escasas 40 horas voy a cumplir uno de los sueños de mi vida, que es ir a Nueva York. Además, fuera de temporada, cosa que me pone más, incluso. Da igual el frío que haga, el sol o la lluvia, yo voy a estar en Nueva York.
Va a ser un espectáculo digno de verse. Creo que cuando llegue al JFK me voy a poner a llorar de la emoción y todo.
Y no sólo por las compras, también por estar en esa ciudad, la ciudad de Woody Allen, de Friends, de How I Met Your Mother (no, no porque sea la de Sex and the City, CRI), voy a hacerle fotos hasta al recepcionista del hotel. Tengo el presentimiento que va a ser como aquello de "el que era mediogilipollas, cuando vuelve de erasmus es gilipollas del todo" pero en cinco días. Y no descarto quedarme, y preparar mis oposiciones a distancia, cantando por skype.
El caso es que estoy muy contenta por mi superviaje, pero también por otras cosas.
No porque me hayan puesto una multa por exceso de velocidad, no, aunque tiene su gracia que me la hayan puesto a mí, precisamente.
También estoy contenta porque pese a que los temas de la oposición son exponencialmente más "enjundiosos", también son más divertidos para una pervertida como yo del legalismo administrativo. Y porque parece que me estoy empezando a acostumbrar a este ritmo de vida, y porque, por qué no decirlo, estoy encontrando la paz que nunca que me he dado. Y con eso no quiero decir que me esté cosiendo una mortaja ni nada de eso (lagarto, lagarto), sino porque ya no me altero tanto y resuelvo las circunstancias repetidas de mi vida con más tranquilidad y más capacidad resolutiva. Me habré hecho mayor. Pero un mayor no de esos viejunos, sino que he aprendido que si quiero algo, no me puedo quedar sentada a que alguien me lo traiga, sino que tengo que ir yo a por ello. Y miro a mi alrededor y veo a personas frustradas porque, sentadas en la mesa de la cocina mirando con viveza hacia la puerta, esperan que les llegue algo que, ni saben lo que es, pero quieren que venga servido en una preciosa bandeja de plata.
Pero yo no, así que el otro día, después de la academia, me fui a ver una exposición de fotografía de los años 60 y 70 de Barcelona. Muy interesante. Y, sobre todo, muy gratificante.
Disfruta de tu viaje!
ResponderEliminarEstarás madurando pero no lo conseguirás del todo hasta que no dejes de ver FoQ xDDDD
Gracias!!!
ResponderEliminarUy, no sabes lo que me pasó el otro día! Lo puse un rato y cambié porque no me interesaba!!! Y eso era cuando uno se dedica al tráfico de pastis! Me hago mayor, tío, me hago mayor...
No me voy a dar por aludida en tu comentario de los erasmus, ejem ejem....
ResponderEliminarPásatelo genial, disfruta de NY pero vuelve bonica...vuelve....