Que te escribía un blog entero



martes, 14 de junio de 2011



¿Os acordáis de la descripción de Amélie al principio de la película?


Creo que es una descripción maravillosa de una persona, casi diría yo que la más íntima, porque forma parte de las peculiaridades de cada uno que no se cuentan cuando conoces a alguien sino que sólo son fruto de la convivencia de mucho tiempo. Creo que podría hacer una descripción así de muy poca gente, la verdad.


Como no tengo secretos para vosotros, ahí van algunas:


A la Morena le encanta quitarle la etiqueta a la botella de cocacola de 33cl cuando aún está fría y sale directamente.
A la Morena le gusta lamerse los dedos de las manos después de hacer croquetas.
A la Morena le gusta ir descalza siempre y poner los pies sobre las sillas.
También le gusta que las películas acaben con un golpe de música.
A la Morena le enternecen los niños que tienen sueño.

A la Morena no le gusta que le toquen el pelo si no ha dado permiso antes.
A la Morena no le gusta que le digan que está guapa si no se ha arreglado.
A la Morena le molesta la risa de la gente que se jacta de ser ignorante.
También la burla de alguien que está en minoría.

miércoles, 8 de junio de 2011

A veces



A veces, sólo a veces, una sensación inusual te recorre el cuerpo. Es la de saber que estás bien. Que no hay agobios, no hay malestar, no hay conflictos dentro de ti. Es la sensación de la aceptación, del perdón a ti mismo, de la honestidad.

Estamos demasiado acostumbrados a vernos a nosotros mismos a través de imágenes construidas en función de cómo queremos ser, pero sobre todo de cómo no queremos ser.

Y a veces, sólo a veces, lo que piensas que eres y lo que eres coinciden. Te cubre un suave manto de color azul añil, luminoso y cálido al mismo tiempo, que te abraza pero no te da calor. Sientes que tu cerebro se posa sobre tus ojos y éstos, sobre una realidad que no te importuna, no te agrede, simplemente es.

E incluso, a veces, sólo a veces, notas como tu sarcófago está repleto de una calma inusitada, una balsa de aceite que, imperturbable, consigue que tus pies se adormezcan.

Algunos lo llaman monotonía, otros rutina, otros aburrimiento, pero para mí no lo es. La vida, dijo alguien muy listo y ocurrente, es esos ratos de pausa entre una rampa de ascenso y otra de descenso de una montaña rusa.

Pero a veces, y sólo a veces, piensas que, en realidad, la felicidad es esto.

lunes, 6 de junio de 2011

NYC 2



Cuando llegamos al Hotel, lo primero que me llamó la atención fue la velocidad del ascensor. Nuestro piso era el 27 y tardamos como tres segundos en llegar. El estómago se me bajó a los pies. Luego, el botones, un hombre llamado Fausto y que chapurreaba algo de español recibió la mayor propina del día, porque aún no estábamos familiarizadas con ellas.



Tras dar una vuelta por la zona de Naciones Unidas, la Estación Central, la 5ª Avenida y poco más, nos reunimos con Rodrigo, que fue el anfitrión perfecto. Nos llevó a tomar unas cervezas al bar en el que se inspira el de HIMYM, además de facilitarnos un móvil USA para poder comunicarnos con él. Tras un paseo por Times Square y una obligada visita a la Disney Store y a la Tienda de M&M's, fuimos a cenar a un Deli de la 2ª Avenida donde vimos a uno de los protagonistas de Lost, que, como no sigo la serie, no os sé decir quién era ni cómo se llamaba su personaje.



El segundo día en Nueva York coincidió con St. Patricks Day y tooooodo estaba teñido del Verde Irlandés. Aprovechamos para ir al Metropolitan, en el que, curiosamente, sólo nos cobraron una entrada y estuvimos disfrutando de algunas de sus salas prácticamente vacías por la celebración del patrón de la ciudad. Creo, personalmente, que hubo momentos en los que me dio un pequeño síndrome de Stendhal al ver grandes obras contemporáneas. Lamentablemente tuvimos que dejar de lado ciertas salas para el próximo viaje. Bajamos a Broadway a comer y luego, en el metro, otra vez hacia Central Park. Huelga decir que la zona de Park Avenue es impresionante. Piensas que te vas a encontrar a Marilyn Monroe con una estola de visón saliendo de cualquier portal. Nos adentramos por la entrada más cercana al Museo de Ciencias Naturales, que tampoco pudimos visitar por falta de tiempo, y eso que yo tenía un enorme interés en ver la entrada donde se encuentra el esqueleto del Tyranosaurius Rex. Central Park es como estar en medio de una película romántica, solo que con tu madre, lo cual no es malo, pero romántico tampoco es. Lo mismo podría decir ella. Hicimos cerca de doscientos millones de fotos y sobre todo también nos impresionó mucho el homenaje a John Lennon, en el Strawberry Fields.



Tras visitar dos tercios del Park en un día francamente estupendo (una temperatura y sol ideales), nos dirigimos al MoMa, con tan mala suerte que no llegamos a tiempo. Sin embargo, nos hicimos expertas en las Avenidas para ir a Macys y otros grandes almacenes donde ves ropa de marca tirada como si nada. Fue muy impresionante. También nos llamó la atención el que el Empire State cada día luciera unos colores diferentes. El día de San Patricio, evidentemente, no podía lucir otro color que no fuera el Verde.

Ejpaña es asín

Hoy me gustaría hablaros de un artículo que se pone a la venta en la teletienda: SilverSonic es un audífono con forma de auricular de móvil.

Al margen de todo tipo de consideración médica, a mí lo que realmente me hace gracia de este producto es la manera de venderlo en España.

Y es que, seamos sinceros, ¿De verdad queremos oirlo todo?

Como ejemplo, en el minuto 1:10 una chica pasa en bikini delante de otras dos en la playa. En el video alaban su figura, pero, en España pueden pasar dos cosas:

1. Que las dos chicas se fijen en la chica, normalita, pasando por delante de ellas. La conversación sería más o menos así: "Joder, ¿has visto el culo de esa? Tiene más hoyos que un campo de golf" "Sí, menudo valor hay que tener para ir así con esa celulitis" "Por no hablar de las tetas, no se las había visto a nadie tan caídas desde la Duquesa de Alba".

2. Que la chica sea una jamelga de mucho cuidado. La conversación adquiriría otro tono: "¿Has visto esa hija de puta qué tipo tiene?" "Tranquila, hija, que es todo operado, seguramente sea ****".


Así, seas como seas, te van a poner a parir.


Otra de las escenas es el momento en el que tú, teniente perdido, das una fiesta para tus amigos. En el video sale una pareja comentando lo bien que lo están pasando, pero en España, las cosas cambian. La conversación sería más o menos: "Paco, ¿has visto qué horror de figurita?" "Perdona, Loli, estoy aún impresionado con la vajilla" "No comas ensaladilla, Paco, que he visto cómo hacían la mayonesa" "No pensaba, 10 minutos más y nos vamos a casa, que no hay Dios que aguante al pesado del (Tu nombre o apodo despectivo)".


Y es que, España, es así. Y además que lo somos desde pequeños, porque yo recuerdo un cumpleaños cuando tenía unos ocho años en el que todas las niñas de la clase estábamos en el cuarto de la que celebraba el cumple. Cada vez que una se iba al baño, las demás la ponían a bajar de un burro. Casi me explota la vejiga aquel día...

Así es que yo recomendaría a los vendedores de marketing del Silversonic que mostraran el uso REAL de este audífono: COTILLEAR. Y es que estoy segura de que se vendería mucho mejor. Imaginemos la escena: Señor en el autobus, escuchando la conversación de otras personas sobre cuernos. Otra escena: Una trabajadora en la oficina, intentando escuchar lo que dicen Mamen y Carla en la fotocopiadora "Me han dicho que van a echar a Juanito"... Porque nos interesa mucho más la vida de los demás que la nuestra.