Que te escribía un blog entero



martes, 14 de febrero de 2012

Feliz San Valentín

Estaba sentado en el banco del parque, pasando sin mucho tino las canciones de su ipod. Hacía frío, pero también sol. En realidad no se estaba tan mal, si no fuera por ese nudo en la garganta que casi no le dejaba hablar.

A lo lejos llegaba ella, con el paso firme, apretado, con su abrigo marrón, su bufanda, sus gafas de sol, su gorro... Vamos, que sabía que era ella porque se dirigía a gran velocidad hacia él. Pensando en por qué diablos le había citado en un parque en pleno mes de febrero.

Él se quitó los auriculares y le hizo un gesto para que se sentara junto a él, en el banco, como las ancianas que dan de comer a las palomas. Ella, al llegar junto a él se quitó las gafas. Le sorprendía su seriedad, su casi indeferencia. ¡Si era él quien había querido quedar! ¡Con todo lo que le quedaba por hacer! Se sentó. Le miró. Tenía el ceño fruncido como un acordeón. Las cejas arqueadas en forma de interrogación. No se atrevió a abrir la boca, no fuera a ser peor. Él le puso sus cascos, y le dió al play. Sonaba "I've just seen a face" de The Beatles. Extendió su mano, en ella había un papel doblado en cuatro partes. Ella lo recogió, lo abrió mientras las primeras notas hacían que su corazón fuera al mismo ritmo. No entendía nada. "Qué tío tan raro, carajo", pensó. Al abrir el papel, empezó a leer en una casi infantil caligrafía:


" No soy bueno escribiendo, pero soy aún peor con las palabras.

Quizás es cierto que te sobran cinco o siete kilos, es posible que el espesor de tus patillas se esté incrementando y seguramente nunca volverás a tener las tetas tan altas como cuando te conocí. Tampoco creo que nadie nos mire cuando nos crucemos por la calle, ni que la gente murmure que cómo he conseguido que una chica diez me dé un pico cuando llega a buscarme.

No creo que por las mañanas vayas a estar más guapa que con dos horas de preparación para una gran fiesta, ni que el humor se te mejore con la edad. No creo que pueda convencerte de que el baloncesto es divertido, ni quitarte la manía de ver programas del corazón y que luego pretendas contármelos. Dudo mucho que me acostumbre a comer cereales para desayunar o que tenga que fingir que me interesa a lo que se dedica tu padre en largas charlas los domingos de sobremesa.

Pero ten por seguro que si aceptas seguir a mi lado, tendrás mi alma en cada caricia que te haga, tendrás mi oxígeno antes que yo pueda respirarlo para alimentar las flores de tu boca y te consumiré a besos en cada ocasión que el tiempo me dé antes de caer en brazos del sueño eterno. Diré que no me arrepiento de estar a tu lado cuando todo lo malo se junte en nosotros. Que estaré pendiente de que seas feliz y que todos los días viviré para arrancarte una carcajada."


Él quitó la música, ella se giró hacia él, le miró con la exclamación saliendo de su nariz y le espetó: "¿Me estás llamando gord...?" y antes de que ella pudiera terminar, la agarró de la mandíbula y le dio el más apasionado de los besos que ese banco vio jamás, tan apasionado fue que hasta unos adolescentes que pasaban por ahí se escandalizaron porque sintieron envidia de que alguien estuviera vertiendo su ilusión de manera tan suicida en el alma de otra persona.

Cuando se separaron, ella se enfadó, recogió su bolso, guantes y gorro del suelo, donde se habían precipitado con tan vehemente ósculo y se alzó como un millar de palomas cuando un chico irritante lanza un petardo.

"¡Nunca había leído tantos insultos juntos! Indignada se alejó, farfullando una mezcla de pensamientos aún aturullados y una fogata que le salía del pecho, no sin antes tirar la carta sobre sus brazos, abatidos por el esfuerzo de intentar secuestrar su amor. Él sólo acertó a decir "¡Piénsatelo y me dices!".

Con la dulzura con la que una madre arropa a su pequeño cuando duerme, cogió su retoño, lo dobló, y se guardó con la resignación de un héroe batido en combate la carta en el bolsillo.

lunes, 6 de febrero de 2012

Canciones que cabrean

Hace un tiempo que llevo queriendo criticar una letra de una canción porque me parece muy machista. Y por si fuera poco, a las tías les encanta. A mí, personalmente, me pone bastante nerviosa. Sobre todo porque no es una canción de amor a una chica, no, no os engañéis, es una canción de amor a sí mismo por lo guay que es con su novia. Casi como un lanzamiento de reproches uno detrás del otro. Encima se piensa que lo hace bien el chaval. Veamos cómo.

Quien te llena de alegría? como yo
Quien te besa quien te mima? solo yo
Quien te da tanto cariño? como yo
Quien te da lo que tu pides? solo yo
Bien, si observamos estos cuatro versos, básicamente dice que aquí el que mola de verdad en la relación es él, no tú, que parece que no te das cuenta, idiota, que el que está pendiente de ti soy yo y tú vas de crecidita por la vida.
En psicología seguro que hay un término para esto, yo, simplemente, lo llamo "vamos a hacerte sentir mal". Que también, si nos ponemos, el tío da por hecho que la llenas de alegría (25cm de romanticismo como decía aquella peli) y que le das lo que pides, que en mi fuero interno no paro de preguntar que qué sabrá él lo que ella pide o deja de pedir. ¿Le has dado los informes que lleva una semana pidiendo al de financiero? ¿A que no?
Te juro amor yo por ti daría toda la vida
seguro estoy que jamas nadie te ha querido como yo
Yo no es por malmeter, pero ¿seguro que la quieres más que la madre que la parió? Me parece que establecer términos comparativos aquí es básicamente hacerse el guay.
Quien te quiere y te cuida como yo?
Quien te alegra los días como yo?
Quien te da desayuno en la cama y te hace sentir una dama?

Continuemos:
Concepto cuidar... ¿Qué es? ¿Un caniche? ¿Una planta? ¿O una mujer adulta que posiblemente en cuanto estornudas dos veces te metes en la cama y se pasa una semana llevándote calditos?
Lo del desayuno en la cama, podríamos dejarlo pasar, pero a lo mejor ella lo que prefiere en vez de eso es que no dejes el ¡puto tetrabrick de leche vacío en la jodida nevera!
Y sentir una dama... ¿vamos a volver a lo de la planta en versión s.XVII o qué? Además, que eso está pasado de moda, ya Sabina estableció aquello de "La más señora de todas las putas y la más puta de todas las señoras", a ver si encima de tener que aguantar insultos, ñoñerías y sandeces, a la chica la tienes dándole besitos en la mano.
Quien te admira como yo?
¡Minipunto para el chaval! ¡Menos mal! aunque habrá que ver en qué la admira. ¿En labores de plancha y costura?
Quien te piensa y te ama como yo?
Quien te lleva a conciertos mas viajes en barco a cruzar nuevos mares?

Estos dos conceptos: quién te lleva. Volvemos al concepto jarrón, por lo que veo. ¿qué te pasa, alma de cántaro, que no crees que pueda ir solita?
Quien respeta tu espacio?
Quien entiende tus días de cambio?
Quien saca lo bueno de ti?
Yo con estos tres versos creo que estrangularía a alguien, sinceramente. Es como diciendo "fíjate qué bueno soy, que te concedo un espacio propio: la cocina". El entender los días de cambio me parece sacado de algún libro de la Sección Femenina o algo así. Tronco, hace mucho años que dejaron de contemplar el síndrome premenstrual como atenuante en los delitos. Pero vista esta canción, ¡lo habría puesto como eximente!
¿Quién saca lo bueno de ti? No nos quejemos, la chica ha ascendido de planta a vaca.
Por favor no te olvides de mi (Yo no podría)
Quien te besa en las mañanas? como yo
Quien te cura cuando enfermas? solo yo
Quien te escuchara las penas? como yo
Quien te ama y quien te alegra? solo yo
Por último estos cuatro paradigmas del amor casto y puro. Ahí damos la razón a este insigne cantante (o en su defecto al que le compone las letras) que es cierto que lo del aliento mañanero es tanto o más repugnante como lo del minicharquito de pis en el suelo del wc, que vives con un tio y no vuelves a ir al baño descalza en la vida. Lo de curar cuando enfermas, hombre, es relativo, porque hay una cosas que se llama ser hijoputa y dejarla a la intemperie. Lo de aguantar las penas es también como compensación a aguantar a tus colegas muy posiblemente y sobre todo está el hecho nada trascendido de que ¿por qué deduces que eres el único que la soporta, la cuida y la mima? ¿Eh? ¿Acaso la tienes secuestrada? ¿O siemplemente es una amenaza? ¿O te has pasado los cinco últimos años insistiéndola para que dejara de ver a su familia y amigos? No sé, me parece increíble que venda como canción de amor una letra totalmente onanista que roza varios delitos de apología del maltrato, del chantaje y de la misoginia en realidad.
Te juro amor yo por ti daría toda la vida
seguro estoy que jamas nadie te ha querido como yo


Os dejo con el link: Carlos Baute- Quién te quiere como yo