Al hilo de mi post anterior, unos días más tarde, estaba casualmente en la calle, muy posiblemente yendo a comprar algún material de oficina (de acuerdo, material escolar, pero así me quito puntos, conste), cuando a lo lejor vi a mi High Definition Kuality que aparcaba la moto en la acera enfrente de mi ventana.
Recordadme que otro día haga el correspondiente post crítica sobre el tema de aparcar.
El caso es que me bastaron algunos segundos para que no sólo una copa, sino toda la cristaleria rompiera el hechizo. Feo, gordito y bastante gañán fueron los tres adjetivos que se me revelaron al verle desde otra perspectiva.
¡Qué desilusión! ¿Y ahora qué será de mi vida? ¿Qué haré por las mañanas recién levantada? ¡Qué desastre! ¡Todos mis sueños! (Está bien, no fue así exactamente, pero estruendo de cristales sí hubo).
Pero la historia no acaba ahí.
A la noche siguiente, antes de irme a dormir, mi alma cotilla tiende a asomarse a la ventana. Costumbres que tiene una de toda la vida. Me encanta ver si hay gente, si no, si hay fútbol, ver a la gente en el bar de enfrente viéndolo desde la esquina, si es la hora de salir del cercano cine ver cómo las parejas salen abrazadas.
Fue ahí cuando, como por instinto miré hacia arriba y cuál es mi sorpresa que tres pisos más arriba veo una figura masculina en uno de los balcones fumando y mirando hacia mi ventana. Sorprendida, me retiro rápidamente, no sin antes sospechar que se trata, efectivamente, ¡de High Definition Kuality!
Lo peor de todo es que a la mañana siguiente, antes de la hora convenida para que recoja la moto, vuelvo a mirar al balcón de la noche ¡y me lo vuelvo a encontrar! Con tan mala suerte que este otro ángulo tampoco le favorece demasiado. Más calvo, rijoso y hasta un pelín psicópata, si me permitís, son elementos definitorios para mí.
Y es que, al final, seamos sinceros, el amor es para las películas. Porque si esto fuera una peli romántica de EEUU, yo me estaría trasladando y él me ayudaría con la mudanza en las empinadas cuestas de San Francisco.
Pero ese, es otro tema.